TORREÓN, Coahuila.— Familiares, amigos, compañeros de trabajo y autoridades educativas dieron el último adiós a Nery Edith Nevárez González, subdirectora de la Escuela Secundaria 13 que murió durante el ataque registrado el pasado 1 de octubre en ese plantel de Torreón.
La docente, de 56 años, fue despedida mediante una misa de cuerpo presente en la que se recordó su trayectoria profesional y el cariño que mantuvo por la enseñanza. La ceremonia reunió a integrantes de su comunidad cercana y del sector educativo, quienes acompañaron a la familia en este momento.
Durante el servicio religioso también fue leído un pronunciamiento del obispo de Torreón, Luis Martín Barraza. En el mensaje se hizo un llamado a pedir por la paz dentro de los planteles educativos, luego de los hechos ocurridos en la secundaria.
Reconocen la actuación de la subdirectora
Nery Edith Nevárez González perdió la vida después de intentar impedir el ingreso de dos jóvenes hermanos que portaban machetes, de acuerdo con la información disponible sobre el ataque.
Integrantes de la comunidad escolar reconocieron la actuación de la subdirectora y consideraron que su intervención tuvo como propósito proteger la vida y la integridad de los estudiantes que se encontraban en la institución.
Su respuesta ante el ingreso de los jóvenes se convirtió en uno de los aspectos recordados durante las despedidas organizadas en su memoria. Docentes, estudiantes, madres y padres de familia se sumaron a las muestras de reconocimiento hacia quien formaba parte del equipo directivo de la Secundaria 13.
La familia de la maestra decidió no ofrecer declaraciones durante los servicios funerarios y solicitó privacidad para despedirla. Al velorio llegaron arreglos florales enviados por colegas y por integrantes de la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Comunidad instala un altar en su memoria
Antes de la misa, habitantes del ejido La Unión colocaron un altar dedicado a la subdirectora. El espacio fue preparado con una fotografía, veladoras y flores aportadas por estudiantes, padres de familia y vecinos.
El homenaje comunitario reflejó la cercanía que la docente mantenía con las personas de la zona y permitió que distintos integrantes de la comunidad escolar expresaran su solidaridad con los familiares.
Las muestras de afecto también destacaron la trayectoria de Nery Edith Nevárez González dentro de la educación. Durante la ceremonia religiosa fue recordado el cariño que sentía por su profesión y el trabajo que desempeñó como subdirectora del plantel.
El pronunciamiento leído durante la misa puso énfasis en la necesidad de paz dentro de las escuelas. La petición ocurrió en el contexto del ataque en el que murió la docente cuando trató de evitar que los dos jóvenes armados con machetes entraran a la secundaria.
Trasladan el cortejo al panteón
Al concluir la misa de cuerpo presente, el cortejo funerario se trasladó al panteón, donde la maestra recibió sepultura. Familiares, amistades, compañeros y representantes educativos la acompañaron durante la última etapa de la despedida.
La comunidad mantuvo las expresiones de respeto hacia la familia, que pidió vivir el duelo en privado. Las flores enviadas al velorio y el altar instalado en el ejido La Unión quedaron como parte de los homenajes dedicados a la subdirectora.
En las despedidas, la figura de Nery Edith Nevárez González fue recordada tanto por su labor educativa como por haber intervenido durante el ataque para tratar de resguardar a sus alumnos. La comunidad escolar expresó su reconocimiento a la docente de 56 años y se sumó al llamado para que prevalezca la paz en los centros educativos.



