TORREÓN, Coahuila.— La madre de Carlos “N” y David “N”, hermanos gemelos de 18 años señalados por un ataque en la Secundaria General Número 13 de Torreón, habló sobre un episodio ocurrido durante el paso de ambos jóvenes por ese mismo plantel, antes de que dejaran inconclusos sus estudios.
Maribel Alvarado, madre de los jóvenes conocidos como “Los Cuates”, aseguró que sus hijos le contaron parcialmente que fueron separados de sus compañeros y obligados a permanecer en el patio bajo el sol. La mujer dijo desconocer los motivos de esa sanción y afirmó que nunca consiguió que le explicaran todo lo sucedido.
Los gemelos dejaron inconclusa la secundaria
De acuerdo con su testimonio, Carlos y David abandonaron la secundaria cuando faltaba poco tiempo para que concluyeran esa etapa educativa. La madre sostuvo que durante aquellos meses ocurrieron situaciones dentro de la institución que no fueron comunicadas completamente a la familia.
“Ellos se guardaban todo”, expresó Alvarado al describir la forma en que sus hijos evitaban hablar sobre sus experiencias cotidianas en la escuela. Según explicó, ese hermetismo le impidió conocer oportunamente la dimensión de los problemas que presuntamente atravesaban y actuar frente a ellos.
El relato sobre el castigo bajo el sol corresponde a la versión proporcionada por la madre. El material disponible no incluye una postura de la Secundaria General Número 13 ni información de autoridades educativas que permita conocer las causas de la medida o confirmar las circunstancias exactas en las que habría ocurrido.
Testimonio menciona posible acoso escolar
Además de las declaraciones de la familia, un estudiante que presenció los hechos violentos mencionó un supuesto historial de agresiones y acoso escolar contra los hermanos. Esta versión forma parte de los antecedentes señalados alrededor del caso, pero no establece por sí misma las causas del ataque ni determina responsabilidades.
Hasta ahora, tampoco se ha informado que las autoridades hayan establecido una relación directa entre el presunto acoso, el castigo relatado por la madre y los actos por los que Carlos y David son investigados. Cualquier vínculo entre esos episodios deberá ser determinado mediante las indagatorias correspondientes y con base en pruebas.
Los hermanos permanecen en prisión preventiva
Un juez de control impuso prisión preventiva a los dos jóvenes mientras avanza el proceso legal. La Fiscalía General del Estado de Coahuila continúa con las investigaciones y analiza diferentes aspectos de su entorno, entre ellos los antecedentes familiares, digitales y psicológicos mencionados en el material del caso.
La medida cautelar no representa por sí misma una sentencia condenatoria. Los hermanos deberán enfrentar las etapas del procedimiento judicial y será la autoridad competente la encargada de determinar su responsabilidad conforme a las pruebas presentadas.
La madre afirma que recibió amenazas
Maribel Alvarado también declaró que, después del ataque atribuido a sus hijos, comenzó a recibir amenazas de personas anónimas. Según su versión, el temor a posibles represalias la llevó a abandonar tanto su vivienda como su empleo, situación que la dejó en condiciones económicas y personales complicadas.
El caso mantiene la atención sobre lo ocurrido dentro de la comunidad escolar y sobre los antecedentes de los jóvenes. Sin embargo, las versiones relacionadas con el castigo y el supuesto acoso deberán ser esclarecidas por las autoridades sin convertirlas automáticamente en una explicación o justificación de la violencia investigada.



