Montemorelos, Nuevo León. Los peritajes de balística aportaron un elemento central a la investigación por la muerte de cinco integrantes de una familia, ocurrida el 30 de septiembre en este municipio, mientras la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León continúa reuniendo evidencias para establecer la secuencia completa de los acontecimientos.
De acuerdo con la principal línea de investigación, Cinthia Abigail Tamez Riavera habría privado de la vida a su pareja, Leodegario Moya, y a sus tres hijos antes de quitarse la vida. Sin embargo, las diligencias permanecen abiertas y las autoridades todavía trabajan para documentar oficialmente la mecánica de los hechos.
La información disponible señala que especialistas analizaron una pistola calibre .38 asegurada durante la investigación, así como los casquillos relacionados con los disparos. Los estudios determinaron que existe correspondencia entre el arma y los indicios examinados por los peritos.
Este resultado es considerado uno de los elementos principales dentro de la carpeta de investigación, pero no representa el cierre de las indagatorias. La Fiscalía aún debe integrar testimonios, grabaciones y otros datos que permitan confirmar cómo ocurrieron las cinco muertes y descartar o identificar una posible intervención adicional.
La secuencia preliminar investigada
Las pesquisas apuntan a que los acontecimientos habrían comenzado después de una discusión de pareja durante una reunión en la que presuntamente se consumieron bebidas alcohólicas. Esta versión forma parte de una reconstrucción preliminar y deberá ser respaldada con el conjunto de evidencias reunidas por las autoridades.
Según esa línea de investigación, Cinthia Abigail habría atacado a Leodegario Moya y a dos de sus hijos en el interior del domicilio familiar. Posteriormente habría salido del inmueble en una camioneta acompañada por su hijo menor, de cuatro años.
El niño fue localizado sin vida dentro del vehículo, junto con la mujer. Los otros tres cuerpos fueron encontrados en el domicilio. En total, el caso dejó cinco personas fallecidas: dos adultos y tres menores de edad.
La correspondencia balística entre la pistola calibre .38 y los casquillos representa un avance para establecer qué arma fue utilizada. No obstante, las autoridades continúan trabajando para precisar el orden de los disparos, los desplazamientos ocurridos entre el domicilio y el vehículo, así como las circunstancias que precedieron a la tragedia.
Revisan cámaras y otros indicios
Agentes de la Fiscalía de Feminicidios participan en la revisión de grabaciones de cámaras de seguridad y otros elementos incorporados a la investigación. Uno de los objetivos es determinar si alguna otra persona tuvo participación o estuvo presente durante algún momento de los hechos.
La autoridad no ha informado, con base en el material proporcionado, que exista hasta ahora una segunda persona señalada. Por ello, la posible participación adicional se mantiene como uno de los aspectos que deben ser revisados antes de establecer conclusiones definitivas.
Los testimonios recabados también son utilizados para reconstruir lo ocurrido antes de las muertes. La Fiscalía busca contrastar esas declaraciones con la evidencia científica y las imágenes que pudieran haber captado los movimientos alrededor del domicilio o del vehículo.
Familia pide respeto ante la tragedia
En medio de la difusión del caso, Brianda Tamez, identificada como prima de Cinthia Abigail, publicó un mensaje en redes sociales para pedir respeto hacia la familia y evitar especulaciones mientras avanzan las investigaciones.
La mujer expresó el dolor provocado por la pérdida de su prima y de los tres menores. “Hoy es uno de los días más tristes y difíciles para nuestra familia”, escribió en su mensaje.
La Fiscalía de Nuevo León mantiene abiertas las diligencias y continúa integrando los resultados periciales, los testimonios, las grabaciones y los demás indicios. Será la investigación completa la que permita establecer oficialmente las circunstancias de las cinco muertes registradas en Montemorelos.



