MÉXICO.- El empresario, exdiputado y exboxeador Jorge Kahwagi Macari falleció el 30 de septiembre a los 58 años, luego de una trayectoria pública de más de dos décadas entre la política, los negocios, el deporte y la televisión. El material disponible no precisa la causa de su muerte.
Además de sus actividades profesionales, Kahwagi llamó la atención por los notorios cambios registrados en su rostro y cuerpo. Algunas intervenciones fueron presentadas como procedimientos reconstructivos derivados de su paso por el boxeo, mientras que otras quedaron en el terreno de las versiones periodísticas y nunca fueron confirmadas por él.
El cambio en el color de sus ojos
Una de sus transformaciones más comentadas fue el cambio del tono café oscuro de sus ojos a un azul claro. Reportes médicos y periodísticos señalaron como posibles procedimientos la queratopigmentación o la colocación de implantes de iris, aunque Kahwagi no dio detalles públicos sobre la clínica, los especialistas involucrados o la técnica utilizada.
La queratopigmentación modifica la apariencia del ojo mediante pigmentos aplicados en la córnea, mientras que los implantes recurren a prótesis para alterar visualmente el iris. Especialistas en oftalmología han advertido que esta clase de intervenciones con fines estéticos puede estar relacionada con complicaciones como inflamación crónica, glaucoma y daños irreversibles en la visión.
Las fotografías de distintas etapas de su vida pública mostraron una diferencia evidente en la tonalidad de sus ojos. Con el paso de los años, esta característica se convirtió en uno de los rasgos más reconocibles de su imagen.
Reconstrucciones tras su paso por el boxeo
Kahwagi también explicó que algunos procedimientos en su rostro respondieron a lesiones sufridas durante su carrera como boxeador profesional. El empresario disputó 11 peleas y se retiró invicto, de acuerdo con el recuento de su trayectoria deportiva.
Los golpes recibidos en el cuadrilátero habrían provocado daños en el tabique nasal, por lo que requirió una rinoplastia reconstructiva. Sin embargo, especialistas citados en distintos reportes atribuyeron el volumen de sus pómulos y mandíbula al posible uso de rellenos faciales y neuromoduladores, como ácido hialurónico y bótox.
El exlegislador negó en distintas entrevistas haberse sometido a cirugías cosméticas en el rostro. Sostuvo que sus intervenciones tuvieron una finalidad reconstructiva y estaban relacionadas con las lesiones acumuladas durante sus peleas.
Las versiones surgidas durante su regreso al ring
En 2015, después de aproximadamente una década alejado del boxeo, Kahwagi volvió al cuadrilátero para disputar un combate profesional en Cebú, Filipinas. Su apariencia durante aquella presentación generó nuevas especulaciones sobre posibles intervenciones en el torso.
Algunos medios señalaron que podría haberse colocado prótesis o implantes en los pectorales y hombros. Las imágenes de la pelea mostraban una apariencia rígida y distinta a la que presentó durante sus primeros combates. No obstante, esas versiones nunca fueron confirmadas por Kahwagi, por lo que no pueden establecerse como un hecho.
Problemas de salud y alejamiento de la vida pública
En 2019, el exdiputado fue hospitalizado de emergencia por la perforación de una úlcera gástrica. El problema derivó en peritonitis y una infección bacteriana que lo mantuvieron en estado crítico durante varias semanas.
Después de superar esa complicación redujo sus apariciones en eventos públicos y redes sociales. En sus publicaciones posteriores se le observó con barba, cabello largo y una figura más delgada, una imagen diferente a la de sus años de mayor presencia mediática.
Jorge Kahwagi también tuvo actividad partidista y ocupó una diputación federal. En el terreno deportivo fue conocido por su paso invicto por el boxeo profesional. Su fallecimiento ocurrió seis meses después de la muerte de su padre, el empresario Jorge Kahwagi Gastine.



